miércoles, 9 de septiembre de 2015

El invento del patriotismo


El patriotismo podría definirse como el sentimiento de pertenencia a un país o una nación. Aquellos que se identifican con este concepto se enorgullecen de su tierra natal y sienten como propios sus valores, su cultura y sus tradiciones. No cuestionan el por qué de ese orgullo ni se preguntan si tiene algún sentido, pero están convencidos de que la patria se encuentra por encima de cualquier cosa y la defenderán cueste lo que cueste. 

Como no podía ser de otra manera, el patriotismo se divide en diferentes grados de fanatismo. Los menos agresivos son los patriotas moderados (o actuales), que a lo mucho que llegan es a sacar la bandera en las manifestaciones y a gritar consignas. Luego nos encontramos con los chovinistas, unos individuos narcisistas que piensan que todo lo que sea de su nación es lo mejor y aquello que pertenezca a otros países es malo o perjudicial. Y por último tenemos al Jingoísmo, un pensamiento aún más exaltado y violento que el anterior. Se trata de una especie de ultranacionalismo expansionista que aboga por una política exterior de lo más agresiva.

Sus detractores, entre los que me encuentro, opinan que si el patriotismo no existiese se hubieran evitado muchos problemas de convivencia social. De hecho, si se analiza con detenimiento, este tipo de pensamiento es el germen de la xenofobia, el racismo, los genocidios y las tantas guerras que se siguen dando a día de hoy. Se trata de algo irracional y destructivo, tanto para el individuo que lo profesa como para los demás.

¿Tiene sentido ser patriota?
"El que se siente patriota, el que cree que pertenece a un país, es un tarado mental. La patria es un invento. ¿Qué tengo que ver yo con un tucumano o con un santeño? Son tan ajenos a mí como un catalán o un portugués. Una estadística, números sin cara. Uno se siente parte de muy poca gente. Tu país son tus amigos, y eso sí se extraña." -Martín (Hache), 1997, película argentina-
Si tuviera que etiquetarme, me identificaría como internacionalista. Las razones que me llevan a considerarme como tal son tan sencillas como prácticas: por encima de la patria se encuentran las necesidades de la gente, y no creo que estas puedan cubrirse con políticas aislacionistas o absurdos sentimentalismos que no llevan a ninguna parte. Por ello, considero que la mejor opción es la cooperación política y económica entre las naciones.

Ahora bien, que crea en la cooperación entre países para conseguir un beneficio mutuo no significa que apoye el capitalismo salvaje de Estados Unidos y la Unión Europea. Lejos ha quedado esa Europa social e igualitaria que algunos pretendían. Hoy por hoy, la UE se ha convertido en una dictadura capitalista donde lo importante son los negocios, no las personas.

En cuanto al concepto en sí, como tiene distintos matices prefiero dejarlo como tarea pendiente para otro post, ya que no solo existe el internacionalismo capitalista, también está el internacionalismo marxista y el anarquista, que luchan precisamente contra la primera opción. Mi posición exacta suele bailar confusamente entre la primera y la segunda alternativa, quizá porque todavía he de leer a Karl Marx y conocer más cosas sobre el marxismo.


Imagen de SnapwireSnaps

2 comentarios:

  1. Estoy contigo. Y ese fragmento de "Martín H" es genial (bueno, toda la película es estupenda). Enlacé a ese mismo corte en una entrada que titulé "Comunismo en Gaza", y me suena que también en alguna sobre las de Cataluña.

    Y para seguir con nuestra habitual sincronización, ya habrás visto que en el tocho de hoy incluyo otro corte diferente de esa película.

    Me ha gustado el final, reconforta leer a alguien que reconoce que tiene que seguir formándose (como todos), y no cae en la autosuficiencia.

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    1. Sí, me ha encantado tu artículo. Cuando estaba estudiando en la capital y tenía que coger el metro para ir a la estación también veía esas caras largas y depresivas. Huelga decir que lo evitaba siempre que podía xD

      En cuanto a lo último, el comunismo y el marxismo siempre me han llamado la atención, pero por la razón que sea nunca me he animado a informarme sobre el tema (y ya va siendo hora xD). De hecho, he ido a más de una conferencia comunista por pura curiosidad, pero las pocas veces que he ido el conferenciante solo se dedicaba a criticar el capitalismo de una forma bastante torpe.

      Saludos ;)

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