viernes, 7 de agosto de 2015

Los desmemoriados


Dice un dicho que hay que mirar al pasado para evitar cometer los mismos errores en el futuro. Desde que la encuesta del CIS reflejara una remontada del bipartidismo y una caída progresiva de los partidos emergentes es algo que me viene a la cabeza de forma intermitente. ¿No hemos aprendido nada de lo que ha ocurrido desde que se inició la crisis? ¿Tan manipulables somos?

Dejando a un lado lo que realmente pienso de estas encuestas, si tomásemos la emitida por el CIS como algo cierto estaríamos ante una autoflagelación bastante importante. Es decir, el PP, el partido que llevó a cabo una amnistía fiscal en el 2012, el impulsor de una ley mordaza criticada por la misma ONU, el promotor de la reforma de la ley del aborto y el que permitió el rescate bancario (que Rajoy insiste en negar), está levantando el vuelo de nuevo. La pregunta que me hago ante tal panorama es la siguiente: ¿Estamos tontos?

¿Por qué remonta el bipartidismo?

Se me ocurren varias razones que explican su supuesta recuperación. Una de ellas es el miedo que los medios de comunicación no paran de azuzar con lo que está pasando en Grecia, y otra es la continua insistencia por parte de Rajoy en decir que la crisis ya es historia. Comentario que, por cierto, ha generado numerosas mofas en la prensa extranjera.

El hecho de que diversos periódicos y medios de comunicación no dejen de insistir en tal disparate confirma su poca fiabilidad, y si el lector sigue receloso le aconsejo que acuda al informe que elaboró la universidad de Oxford sobre esta misma cuestión. Informe que califica a los medios españoles como los menos creíbles de Europa. No, no es broma.

La crisis no es solo económica

Fíjese el lector lo que hemos salido de la crisis que, el pasado 20 de julio, el Comité de Derechos Humanos de la ONU dio a conocer un informe en el que se suspende a España en materia de Derechos Civiles y Políticos. Como contraste, Venezuela consiguió un aprobado (el informe aquí). Para que luego digan que es una dictadura y tal.

¡Eh! ¡Tranquilo!, que ya te imagino poniendo el grito en el cielo al leer un comentario favorable a Venezuela. No es mi intención extenderme demasiado al respecto, más que nada porque este post trata otro tema, pero a Hugo Chávez se le ha tachado de dictador por haber sido elegido cuatro veces. Para quienes no lo sepan, hay países que permiten la reelección presidencial indefinida, y no es un caso aislado. Otros países como Suiza, Italia, Chipre e Islandia también lo permiten y no creo que se les pueda tachar de dictaduras.

Por si fuera poco, en Venezuela se puede someter al presidente a un revocatorio (que el pueblo fuerce su dimisión), procedimiento que en España y demás países europeos todavía no existe. ¿No será España quien tiene que aprender de Venezuela en materia democrática? Como todo país, también tiene sus problemas (no ser amiguete de los estadounidenses trae consecuencias), pero centrarse solo en sus defectos me parece un error.

Como último apunte, añadir que durante los catorce años del gobierno de Chávez se convocaron seis referéndums. Cuatro de ellos sobre la constitución, uno sindical y el revocatorio antes mencionado. Mientras tanto, en la Unión Europea muchos se rasgaban las vestiduras por el referéndum de Tsipras, pero nada oye, que Venezuela es una dictadura y España una democracia ejemplar.

¿La corrupción pasa factura?

Después de las elecciones municipales y autonómicas podemos decir que sí pasa factura, aunque no con la contundencia que debería. Para empezar, el PP fue el partido más votado en Madrid y Valencia. Exceptuando la Comunidad de Madrid, lo que los echó fueron los pactos de los demás partidos, que pese a sus diferencias ideológicas entendieron que era mejor limar asperezas a dejar que gobernase el PP por otros cuatro años. Fue un acto de responsabilidad que deja lugar a la esperanza, pero no hay que olvidar que el PP sigue moviendo muchos votos. ¿Será igual en las generales, o nos llevaremos una sorpresa?

Lo que me parece lamentable es que a la hora de votar pese más el miedo que la razón. Solo en el PP nos encontramos con la operación Púnica, el caso de las tarjetas de Caja Madrid, el caso Gürtel y los papeles de Bárcenas. El PSOE también tiene su lista, y bastante larga. Según europapress.es, el partido de Pedro Sánchez mantiene abiertas 264 causas, 64 más que el PP.  

El problema de todo esto es que los casos de corrupción se olvidan pronto, sobre todo si tienen los medios a su favor. Cuando ya han explotado lo suficiente un tema pasan a otro y se olvidan por completo del anterior. Claro, hablan de actualidad y no pueden estar recordando continuamente noticias pasadas, pero ese consumo rápido de información crea muchas lagunas. Al final, cuando toca votar, esos partidos ponen en marcha la maquinaria propagandística y los casos de corrupción quedan como algo lejano y sin importancia.

Luego tenemos el dichoso voto útil, una falacia a la que acuden tanto el PP como el PSOE con la falsa argumentación de que si no apuestan por el caballo ganador su voto caerá en saco roto. El fallo de esta argumentación está en que si un partido consigue representación en el Congreso el voto ya ha servido para algo. Otra cosa es que ellos prefieran gobernar con mayoría absoluta pasando del resto de partidos.

Que gobierne la lista más votada

Cuando pasaron las elecciones municipales y autonómicas muchos políticos del PP recitaron la salmodia de que gobernase la lista más votada. Argumentaban que no era democrático que gobernasen los perdedores a base de pactos, pero claro, de esto se acordaron después de las elecciones, no antes. ¿Nombrarían el tema con un buen resultado? Creo que no.

La trampa de ese argumento radica en que, si hablamos de calidad democrática, el sistema proporcional que tenemos ahora es la mejor opción (dentro de sus defectos). Si aplicásemos un sistema mayoritario, el bipartidismo se reforzaría y los partidos minoritarios se verían perjudicados. Es decir, que un sistema mayoritario va en contra de la pluralidad política, ya que muchos partidos pequeños se verían obligados a unirse para aspirar al primer puesto.

Sistema mayoritario = - pluralidad política
Sistema proporcional= + pluralidad política

Sé que al final he terminado tocando temas que merecen menciones a parte. La trampa de la lista más votada da para mucho más, así como la calidad democrática de Venezuela, que es mayor de lo que muchos se piensan. No he querido hacer el post demasiado largo, así que si tenéis curiosidad por saber más haced clic en los enlaces. En cualquier caso, son cuestiones sobre las que escribiré más adelante.

2 comentarios:

  1. Teniendo razón en lo que dices, y que yo tampoco soy precisamente optimista en lo que a nuestro futuro político respecta, podemos intentar ver las cosas desde el lado bueno: en las elecciones de 2011, PP y PSOE obtuvieron el 73 % de los votos; en las próximas generales, no sé cuánto bajará ese porcentaje, pero todo indica que bastante.

    Y lo de "la lista más votada"... la ley electoral necesita cambiarse urgentemente, pero para hacerla más justa, no para que beneficie todavía más a los dos grandes monstruos.

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    1. Eso es. El bipartidismo está más flojo ahora que hace cuatro años, eso es una buena noticia. Lo que me pregunto es cuántos años necesita uno para darse cuenta de que el PPSOE nunca ha gobernado para el pueblo. ¿No son suficientes cuatro años de recortes? ¿Necesitan más? En fin...

      En cuanto a lo de la ley electoral, yo también espero que se cambie para mejor, no para peor.

      Saludos ;)

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