domingo, 19 de julio de 2015

Anarquismo ≠ Violencia

A través de los medios de comunicación se nos presenta el anarquismo como cosa de cuatro encapuchados que van quemando contenedores por doquier. Lo definen como un movimiento marginal que solo busca el caos y la violencia sin medida. La mayor parte de las veces ofrecen esa visión por desconocimiento y falsos prejuicios, pero si echamos un vistazo al pasado nos daremos cuenta de que el anarquismo es una filosofía con cientos de años de desarrollo. Ni siquiera existe una sola definición para saber qué es con precisión, y esto es así porque a lo largo de los años se han generado multitud de corrientes. Tenemos, entre otras, el anarquismo individualista, el mutualismo, el anarquismo comunista y el anarcosindicalismo (y es probable que en el futuro vayan surgiendo más).

Ésta es la idea equivocada que muchos
 tienen de los anarquistas
Para resumirlo de un modo simple, podríamos decir que el anarquismo es un tipo de orden sin amo ni soberano. No estamos hablando de caos, tragedia y muerte, sino de otro modo de entender a la sociedad. Se trata de una filosofía de orígenes muy antiguos que empezó a desarrollarse con seriedad a partir del siglo XIX, un siglo después de que William Godwin, un político y escritor británico, escribiera por primera vez sobre el tema. Como habrá podido deducir el lector, no es cosa de cuatro desarrapados.

Mijaíl Bakunin, un anarquista ruso del siglo XIX, dijo: "La libertad de cada uno necesariamente asume la libertad de todos, y la libertad de todos no llega a ser posible sin la libertad de cada uno. No hay libertad real sin igualdad, no solo de derechos sino en la realidad. Libertad en igualdad, ahí está la justicia." Hay que añadir que, pese a que Mijaíl es considerado como uno de los padres de este pensamiento, él defendía el anarquismo colectivista, otra corriente de pensamiento, así que su forma de ver el anarquismo no tiene por qué coincidir con los que persiguen otras corrientes.

Así eran sus pensadores en realidad.
¿A que no os lo esperabais?
Mijaíl Bakunin -Wikimedia Commons-
Élisée Reclus, un geógrafo francés anarcocomunista, explicó que el objetivo de los anarquistas es "llegar a la perfección ideal en que las naciones no tendrán ya necesidad de hallarse bajo la tutela de un gobierno o de otra nación." Él entendía a la anarquía como "la ausencia de gobierno", es decir, "la más alta expresión del orden" (según sus palabras). Si os fijáis, muchos coinciden en lo básico, aunque varíen en los matices.

En cuanto a su origen real, muchos dicen que el anarquismo ha estado siempre presente en la humanidad de una u otra manera. Sebástien Faure, un filósofo francés, dijo que "cualquiera que niegue la autoridad y luche contra ella es un anarquista", lo que nos lleva de nuevo a un sin fin de variaciones del mismo concepto. En cualquier caso, si tomamos esa frase como cierta podemos decir que el anarquismo ha acompañado al ser humano desde el comienzo. Al menos, desde la primera revuelta o levantamiento que protagonizara.

La religión dentro del anarquismo

Los anarquistas han sido tradicionalmente ateos, aunque también ha habido creyentes muy afines a esta filosofía. Los pocos creyentes que se han declarado anarquistas tenían una visión más mística de la religión y rechazaban los dogmatismos. Como consecuencia, no era extraño ver a judíos anarquistas como Bernard Lazare, un escritor y crítico literario francés que profesaba su fe desde una clara desconfianza hacia la autoridad política.

He de admitir que cuando empecé a leer sobre el anarquismo no me imaginaba que tuviese tantísima historia. No es mi intención alargar el post con párrafos técnicos plagados de conceptos que solo se entienden si se lee con detenimiento cada corriente de pensamiento anarquista. La finalidad de este texto es despertar la curiosidad del lector para que acuda a los enlaces que he ido dejando más arriba.

En fin, ¡que no os creáis todo lo que oís por la televisión! El anarquismo es una filosofía mucho más profunda de lo que los medios oficialistas quieren hacernos ver. De hecho, todos deberíamos tener algo de anarquistas para evitar que nos manipulen y nos traten como a borregos. Cuestionarlo todo es a veces la mejor forma de ver las cosas con objetividad.

6 comentarios:

  1. Es cierto que el anarquismo se ha demonizado desde el discurso dominante, pero desde luego es mucho más una filosofía que un programa de organización social. La clave más importante para su viabilidad es la EDUCACIÓN, porque sería en todo punto inviable tal programa sin una sociedad formada muy extensamente, sobre todo en VALORES. Es lo que más miedo les ha dado siempre a las autoridades tradicionales: el anarquismo propone una liberación a través del saber universal.

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    1. Exacto. Para implantar algo parecido a la anarquía es necesario educar y concienciar a la gente en valores, sobre todo sociales. El anarquismo siempre ha tenido algo de utópico precisamente por lo que comentas, es decir, que persigue la liberación a través del saber universal. Es muy difícil que todo el mundo se ponga de acuerdo, pero si tan solo lo estuviera en unos puntos concretos avanzaríamos mucho.

      Saludos ;)

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  2. Por un momento había leído William "Golding", el de "El señor de las moscas", y como el libro toca el tema de la organización social, hasta me cuadraba y todo.

    Culpa mía ;)

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  3. jajajaja. No había caído. Los apellidos son casi iguales.

    Saludos;)

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