sábado, 14 de marzo de 2015

Aquellas tertulias...


No sé si será culpa mía al intentar pedirle peras al olmo, pero últimamente la calidad de los debates políticos está bajo cero. Estoy harto de ver a los mismos tertulianos de siempre, unos tertulianos gritones que vociferan y vocean vulgaridades a diestro y siniestro. Harto de esas sonrisillas de suficiencia que tanto me recuerdan a la de un crío de preescolar satisfecho por alguna inofensiva travesura. Estas tertulias transcurren así: Quien no tiene argumentos grita como un descosido para imponerse ante el resto y maquillar su supina ignorancia, quien los tiene no puede hacerse oír ante tal guirigay y espera pacientemente a que se calme el gallinero, y el moderador, que muchas veces brilla por su ausencia, se topa con un épico ninguneo. 

Luego están los aplausos preparados con los que pretenden darle al debate, que se parece más a una pelea de marujas/os, el interés que jamás tuvo ni tendrá, ya que en este tipo de programas no hay nada dejado al azar. Antes de que éste empiece saben perfectamente la "idea" que deben dar a los televidentes sobre un tema concreto, no vaya a ser que piensen por sí mismos y comience el apocalipsis. Lo peor de todo es, quizá, que aquellos que se tragan estos programas se convierten en loros repetidores, y es imposible mantener una charla tranquila con ellos. Si les tumbas su frase memorizada suelen quedarse en blanco sin saber qué responder y se crispan.

Puede que el raro sea yo y a la gente normal le guste que en los debates políticos se grite, se insulte, se digan barbaridades sin fundamento y se monten grotescas escenas. Después de todo, si siguen haciendo lo mismo debate tras debate es porque les da audiencia. Según parece, soy yo el que se ha quedado anticuado al preferir debates tranquilos donde se respetan los turnos y se dan argumentos de peso. Lo que ahora vende es que el plató se convierta en un circo (y debo añadir que de lamentable calidad).

Y después de la "telebasura política", tenemos a la "TELEBASURA" con todas las de la ley....

Esa atracción que muchos parecen tener hacia la llamada "telebasura" siempre me ha llamado la atención. Es comprensible que a uno no le apetezca estar escuchando malas noticias a todas horas (no es cuestión de amargarse la existencia). A veces necesitamos evadirnos de la realidad y hacer oídos sordos. Se trata de un mecanismo de defensa, es normal y no tiene nada de malo. El problema viene cuando esa evasión se vuelve crónica, cuando al oír la palabra "política" torcemos el gesto y cambiamos de canal para evitar cabrearnos. A veces, aunque suene contradictorio, es bueno indignarse. Es señal de que todavía podemos pensar, de que estamos vivos.

Luego, no puedo evitar pensar que esos que esquivan permanentemente cualquier noticia relacionada con la corrupción, la política o el estado económico del país van a votar cada cuatro años como quien va a un supermercado con la lista de la compra. Lo ven como un ritual y no le dan importancia. "Ellos no me dan de comer" suelen decir...

2 comentarios:

  1. Estoy totalmente de acuerdo contigo en lo que respecta a los debates, y alguna vez he escrito quejándome de eso. No son debates, son jaulas de grillos, una auténtica porquería. Siempre nos quedará la radio (allí si hablaran todos a la vez sería un infierno para el oyente) y cosas como la "mesa de los políticos" de Hora 25.
    Programas del tipo de La Sexta Noche son muy dañinos porque la población acaba pensando que esa es la forma adecuada de intercambiar opiniones: interrumpir, gritar, ridiculizar, gritar, insultar, gritar.
    Además, me parece todo un tremendo paripé. De hecho, te puedes encontrar a habituales de estos debates como Elisa Beni en programas como "De buena ley". Allí todos son actores, y sin embargo gente como Elisa Beni y tantos otros "debaten" exactamente igual en De Buena Ley que en Un Tiempo Nuevo o La Sexta Noche. A mí eso me pone la mosca detrás de la oreja, qué quieres que te diga.

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    1. Este tipo de programas de "debate" son como películas de serie B donde los directores, por falta de presupuesto, contratan a pésimos actores, porque eso de "periodistas" creo que les viene un poco grande. Saludos ;)

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