jueves, 4 de diciembre de 2014

El verdadero origen de la navidad

El árbol de navidad tiene origen germano y escandinavo y
representa al Yggdrasil -árbol del universo- <<Imagen: Johnny Autommatic; DP>> 
Una falacia argumental que utilizan muchos cristianos a la hora de criticar a los ateos es la referente a las fechas navideñas. El 25 de diciembre, ese día que se agenciaron los creyentes en el dios judeocristiano para festejar el nacimiento de un personaje europeizado de cabello rubio y ojos azules llamado "Jesús de Nazaret". Lo que quizá ignoren -o quieran ignorar-, es que multitud de culturas y religiones anteriores a la suya ya utilizaban esa fecha para sus respectivas celebraciones. Así, cuando critican a los no creyentes por reunirse en familia y festejar la navidad están cayendo, sin saberlo, en su propia trampa. A continuación, os dejo algunos ejemplos:

  • Los romanos celebraban el 25 de diciembre una fiesta llamada "Natalis Solis Invicti" -nacimiento del sol invicto-, relacionada con el nacimiento de Apolo -las celebraciones de Saturno llegaban a su apogeo el mismo día-. También se consideró esa fecha como el día del solsticio de invierno, que los romanos llamaban "bruma". Cuando Julio César creó su propio calendario -el juliano-, el 25 de diciembre se ubicó en el calendario gregoriano entre el 21 y 22 del mismo mes. De esta celebración se tomaría la idea para celebrar el nacimiento de Jesús.
  • Los aztecas celebraban del 7 al 26 de diciembre de nuestro calendario el advenimiento Huitzilopochtli, dios del sol y de la guerra. Debido a esto, los evangelizadores tomaron como base esas fechas para que su "conversión" se diera más fácilmente. Es decir, que mantenían sus costumbres y tradiciones, sin omitir ni discriminar ninguna, a cambio de que cambiaran de "dios". Esta astuta treta fue la razón de su aplastante éxito.
  • Los germanos y escandinavos celebraban el 26 de diciembre el nacimiento de Frey, dios nórdico del sol naciente, la lluvia y la fertilidad. Tenían por costumbre adornar un árbol perenne en representación del Yggdrasil -árbol del universo-. En este último caso los evangelizadores utilizaron la misma treta que con los aztecas, es decir, que les dejaron celebrar el nacimiento de Jesús a su manera. Hoy en día, el árbol de navidad se ha convertido en una peculiaridad más dentro de las "tradiciones cristianas".
  • Los incas celebraban el 23 de diciembre el Cápac Raymi -fiesta del sol poderoso-, que hacía referencia al renacimiento de Inti -el dios sol-. Como contraste, en junio también celebraban otra fiesta, pero en este caso se llamaba Inti Ramyi, que los incas relacionaban con la apertura de una nueva etapa al considerar que el tiempo transcurría de forma circular y no lineal. 
Así que ya sabéis, la celebración de la navidad es de todo menos cristiana. Hoy en día se utiliza como festejo de convivencia social y familiar. Se trata de la excusa perfecta e ineludible para que toda la familia, incluida esa que no ves en todo el año, se reúna, deje las rencillas a un lado y pase un buen rato.  

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