viernes, 28 de noviembre de 2014

Sobre PODEMOS y la regeneración democrática

Sobre PODEMOS  y su polémico programa se han escuchado muchas opiniones, tanto a favor como en contra. La revolución social que ha supuesto este partido para toda la sociedad española ha hecho que tanto el PP como el PSOE se pongan "las pilas" intentando, con pocos resultados, dar una imagen de ejemplaridad y transparencia. Para percatarnos de ello solo hay que ver el riego de dimisiones y cambios generacionales que se están dando en casi todos los partidos -incluso en Izquierda Unida, que ahora podría encabezar Alberto Garzón-. 

Pedro Sánchez, actual secretario general del PSOE, ha sido el primero en intentar ganar votos criticando al Partido Popular en todas sus decisiones. Casi parece que no sepa muy bien por dónde tirar con tal de sacar a flote el partido, y la prueba de ello son sus últimas declaraciones sobre la reforma del artículo 135 de la Constitución. Declaraciones en las que dice asumir su "error" por haberla apoyado proponiendo, además, blindar la financiación social.

Ahora bien, ¿ha sido acertado por parte de Pedro Sánchez admitir ese "error"? Yo diría que sí, sobre todo si partimos de la premisa de que rectificar es de sabios. Otra cosa son las razones reales que le hayan inducido a hacerlas aún sabiendo que dejaría en muy mal lugar a José Luis Rodríguez Zapatero dividiendo todavía más al partido.

Por todo ello, creo que el fenómeno PODEMOS ha tenido un efecto positivo en la forma de hacer política en este país. Ha supuesto un significativo toque de atención y un baño de realidad para todos aquellos que creían imposible que el bipartidismo llegara a peligrar algún día, así que, sea su programa más o menos realizable, ya ha conseguido algo muy importante.

Con respecto al programa, he tenido la oportunidad de leerlo y debo decir que más de acuerdo no podría estar en cada uno de sus puntos, pero que esté de acuerdo no significa que vaya a votar a PODEMOS en las próximas elecciones generales. ¿Que por qué? Muy sencillo: en el caso hipotético de que las ganara no creo que pudiera hacer ni la mitad de lo que promete en dicho programa. Cuestiones como salirnos de la OTAN, la reestructuración de la deuda o la derogación del artículo 135 las veo perfectamente realizables. No obstante, me gustaría saber cómo van a llevar a la práctica los siguientes puntos:
  • Subir el Salario Mínimo Interprofesional (SMI).
  • Reducción de la jornada laboral a 35 horas semanales y de la edad de jubilación a 60 años, como mecanismos para redistribuir equitativamente el trabajo y la riqueza -con respecto a la edad de jubilación ya han comenzado a recular-.
  • Derogación de las reformas laborales implantadas desde el estallido de la crisis: 2010, 2012 y RD 3/2014.
  • Eliminación de las empresas del trabajo temporal.
  • Derogación de la última reforma de pensiones y prohibición de la privatización o recortes del sistema público de pensiones.
  • Creación de mecanismos de control democrático y parlamentario sobre el Banco Central Europeo (BCE).
  • Persecución y endurecimiento de las sanciones del delito fiscal.
  • Política tributaria justa orientada a la distribución de la riqueza y al servicio de un nuevo modelo de desarrollo.
El decir el qué pero no el cómo es algo muy habitual en política. El programa electoral del Partido Popular en el 2011 y el del PSOE en el 2008 también eran muy ilusionantes y positivos. Todos ellos prometían lo que sabían que no podrían hacer llegado el momento, pero como queda muy bien dejarlo por escrito y difundirlo a los cuatro vientos en mítines y emotivos discursos...¿por qué no?.

Con todo esto no estoy diciendo que PODEMOS sea más de lo mismo. Se trata de un partido de unos pocos meses de vida que aún tiene mucho camino por recorrer y mucho por lo que luchar. Solo el tiempo nos dirá si realmente se trata de algo distinto e innovador o, por el contrario, de una decepción más.

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