miércoles, 5 de noviembre de 2014

¿Por qué se caen las hojas en otoño?


El otoño siempre le ha dado al paisaje esa apariencia característica de podredumbre y decadencia. Para los amantes de la primavera se trata de una incómoda estación donde deben acostumbrarse de nuevo al frío y desempolvar los abrigos del armario. Como siempre, habrá gente a la que no le disguste esa paleta de colores que presentan las hojas y que, lejos de deprimirse con tal ambiente, disfrutan de la frescura otoñal. Lo que quizá no sabía el lector ( o sí ) es que la decoloración y posterior caída de las hojas se debe a un proceso de supervivencia y conservación en vísperas del crudo invierno.

Este fenómeno se da en los árboles caducifolios o deciduos, y el principal motivo es que, al reducirse las horas de luz y helarse el suelo por la disminución de la radiación solar, las raíces comienzan a tener dificultades a la hora de captar agua y nutrientes. Por ello, al costar el mantenimiento de las hojas más de lo que el propio árbol puede recoger y/o producir, la opción más rentable es deshacerse de ellas. El proceso de "caída" comienza cuando las hojas dejan de recibir savia y clorofila, lo que crea una especie de película entre la rama y la base de hoja. Al verse aislada, el viento y la lluvia hacen el resto.

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