viernes, 8 de agosto de 2014

Sabotaje (2014)


Introducción...

La crítica del séptimo arte es un tema que me había estado rondando en la cabeza desde hacía tiempo. No será algo que vaya a tocar muy a menudo, pero ofrecer mi punto de vista sobre el decadente estado del actual cine hollywoodiense resulta, cuanto menos, una cuestión digna de destacar. No soy experto en la materia ni pretendo serlo (para leer críticas más especializadas existen webs o blogs dedicados enteramente a ello), pero hay veces que al ver una película en concreto me entran ganas de desahogarme por alguna vía, y qué mejor sitio que este blog.

He de admitirlo, cada vez soy más escéptico con el cine y los directores que se encuentran detrás. La falta de ideas, la carencia de innovación y el abastecerse siempre de los mismos machacados temas termina cansándome. Solo del superhéroe Batman, por poner un ejemplo, se han hecho 13 películas. A saber: Batman (1966); Batman (1989); Batman Returns (1992); Batman Forever (1995); Batman y Robin (1997); Batman Begins (2005) y Batman: The Dark Knight (2008); Batman, el caballero de la noche asciende (2012). Luego se encontrarían las animadas, entre las que están: Batman: Mask of the Phantasm (1993); The Batman Superman Movie (1998); Batman & Mr. Freeze: SubZero (2000); Batman Beyond: Return of the Joker (2000); .Batman: Mystery of the Batwoman (2004). También hay otra que se estrenará en 2016 titulada "Batman vs Superman: Dawn of Justice", pero si me he dejado alguna por el camino ruego al lector que me lo haga saber.

Con las 12 novelas y 9 cuentos de Ian Fleming sobre el agente 007 pasa algo similar, ya que a lo largo de los últimos 40 años se han hecho 22 películas al respecto. Seguidamente, si nos vamos al caso de "Viernes 13" también nos topamos con una alarmante cifra de 11 cintas que tratan sobre exactamente lo mismo (unas más acertadas que otras), pero oye, que si hablamos de la saga gore "Saw" no nos quedamos muy atrás. Sin ir más lejos, el octavo filme se estrenará el año 2015 (aunque su guión es excelente, todo hay que decirlo). Todo esto nos termina dejando un regusto amargo,  un regusto que deja claro que el cine hollywoodiense no sabe hacer otra cosa que tirar de viejos éxitos para seguir recaudando dinero. Personajes como Batman o James Bond es cierto que tienen mucho juego, sí,  ¿pero hasta qué punto?.


 Ahora sí, en cuanto a la película en cuestión...

Antes que nada debo decir una cosa: siempre me ha fascinado la increíble puntería que tienen los protagonistas y la casi envidiable capacidad que presentan los "malos" de no saber darle ni a una lata a dos metros de distancia y con amplia munición. Luego tenemos a nuestro prota, John Wharton, interpretado por Arnold Schwarzenegger, que sigue haciendo el papel de macho alfa, tipo duro o cuantos epítetos se le ocurra al lector mostrándonos su buena forma pese a contar con casi 70 años. La cuestión de la edad, que para los más fervientes fans del actor puede resultar secundaria, se me antoja vital, ya que ver en el futuro a un Arnold de 80 o 90 años corriendo como una gacela, levantando pesadas armas y recibiendo hostias cada 5 minutos corre el riesgo de quedar ridículo y fuera de lugar. De hecho, ya le están quedando grandes este tipo de papeles.

La película en sí es un derroche de efectos especiales, persecuciones por doquier y una acción tan recurrente que llega a cansar. Para empezar, el filme tan solo ha gozado de cierto "renombre" porque su actor principal es Arnold Schwarzenegger, que tras un largo parón parece querer recuperar todo el tiempo perdido a juzgar por lo solicitado que está. Otro dato interesante es que, al contrario que muchas otras películas de acción, ésta pretende ser 100% seria. Desconozco si lo que el director pretendía era ensalzar a los grupos especiales antidroga estadounidenses y demostrar cuan duro es su trabajo, pero si lo pretendía no lo consiguió. La trágica historia de John Warton se me antoja forzada y exagerada, los demás personajes vacíos y poco definidos y el final demasiado peliculero e irreal.

Para quien desee ver este thriller le aconsejaría que no se espere gran cosa. Se trata de un filme con un argumento mínimo, superficial, plagado de absurda testosterona y nada complicado que se sustenta en una acción incesante infestada de vísceras, litros de sangre y giros argumentales predecibles. No es más que otra película al estilo "El último desafío (2013)", donde se ve a un Arnold envejecido haciendo más de lo mismo dentro de un hilo argumental sencillo y sin trampa ni cartón. Por todo ello, resulta crucial verla sin intentar pensar demasiado, ya que en el mismo momento que empiezas a usar el cerebro se descubre el pastel. Eso sí, pese a todas las pegas expuestas cumple su función, que no es otra que entretener.

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