miércoles, 2 de julio de 2014

La hipótesis del simio acuático


La hipótesis del simio acuático ha sido desde hace varios años objeto de varios documentales y mokumentales. De hecho, hubo un falso documental en particular que levantó una enorme polvareda y sembró confusión e ignorancia por doquier. Se trata del que hizo Animal Planet sobre las sirenas, que mezclaba de una forma agudamente engañosa esta hipótesis con los míticos seres que nombraba Homero en su obra "la odisea". Como siempre, miles de personas se tragaron la mentira pese a que el filme dejaba bien claro que todo era un MONTAJE.

Yéndonos a lo que de verdad estipula la polémica hipótesis, los que todavía la defienden dicen que los homínidos tuvieron que pasar un período de tiempo en ambientes semiacuáticos debido a las peculiares características que poseemos en la actualidad. Argumentan que tal hecho se dio como consecuencia de los cambios climáticos y que "enigmas" como la anormal masa de grasa que posee nuestro cuerpo la avalan y confirman. Estos detalles, no obstante, se han ido desmontando con el avance de la ciencia y los nuevos descubrimientos. A continuación, os dejo los argumentos y contraargumentos que existen en algunos de los puntos más polémicos:

DESNUDEZ

De todos los primates que han existido y aún existen el ser humano es el único que no está cubierto por pelo casi en su totalidad. Los únicos seres vivos que no poseen vello son los que viven en medios acuáticos y subterráneos, de modo que, en un principio, eso nos podría llevar a pensar que la hipótesis no anda tan desencaminada. 

No obstante, la explicación más razonable expone que nuestra especie suda más que cualquier otro mamífero, razón por la cual se deshizo del pelo para perder calor. Es más, se ha comprobado que la alta sudoración desperdicia agua y sales en grandes cantidades, cosa que resulta harto inconveniente en zonas tan calurosas como la sabana. Por ello, solo se llegó a conservar el pelo de la cabeza para protegernos de los rayos solares.

GRASA

Los seres humanos somos los primates más gordos y obesos con diferencia, y la verdad es que no es para menos. Poseemos diez veces más grasa que el resto y la única explicación que podemos encontrar es que, contrariamente de lo que dicta la teoría oficial, debimos pasar en el pasado remoto mucho tiempo en contacto con el agua. Esto nos habría proporcionado esa grasa "de más" que hemos "heredado" como defensa contra el frío imperante y los constantes cambios de temperatura. Sin embargo, existen otras opciones.

Según explican los expertos (antropólogos, biólogos y demás) si tenemos más grasa de lo normal es por nuestro inusual cerebro, que es el más complejo de todos y requiere una gran cantidad de energía. En este caso he de decir que es una explicación pillada un poco por los pelos, ya que eso no explica porqué las mujeres y los niños poseen una mayor proporción de grasa que los hombres. Si la explicación que dan los científicos fuera cierta esto querría decir que las mujeres y los niños pasaron en su día más tiempo en contacto con el agua, lo que no guarda el menor sentido.

BIPEDISMO

Aunque el bipedismo no tiene porqué surgir por un contacto prolongado con ambientes semiacuáticos, es una opción que no hay que desdeñar puesto que la propia teoría oficial afirma, como si fuera algo comprobable, que los homínidos comenzaron a caminar sobre dos miembros para "liberar las manos y portar objetos". Lo más curioso de todo es que al caminar sobre dos patas nuestro cerebro comenzó a aumentar de tamaño, así que de no ser por ese paso crucial hoy en día no seríamos lo que somos. Aún así, no me convence ni una explicación ni la otra, ya que las dos están sujetas a muchos "supuestos" y se necesita hacer acto de fe para darlo por sentado. En este caso ambas partes patinan.

RESPIRACIÓN

Según los defensores de la hipótesis del simio acuático, el ser humano, al contrario que el resto de los animales terrestres, posee un control casi total sobre su respiración puesto que es capaz sumergirse en el agua y no respirar de forma consciente. No obstante, afirmar tal cosa es falso porque los perros, simios y muchos otros animales poseen también ese "don" de aguantar y regular su respiración. Por lo tanto, no es algo extraño ni exclusivo de nuestra especie.

Conclusión...

Si se me preguntara qué es lo que pienso de esta hipótesis diría que, pese a ser partidario de la teoría oficial, ridiculizarla no sería un acto muy inteligente. Con el paso de los años se van descubriendo cosas nuevas y la historia, aunque cueste de creer, se ha reescrito más de una vez. Al fin y al cabo, lo que estipula no es más que los homínidos pasaron cierto tiempo en contacto con el agua en el transcurso de su evolución, nada más. De hecho, no me equivocaré si digo que muchos de los "expertos" reputados sobre el tema deben guardar serias dudas sobre la versión oficial. El problema de todo esto reside en que decirlo abiertamente equivale a perder la credibilidad y desprestigiarse públicamente.

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