viernes, 20 de junio de 2014

Un nuevo rey, otro día más

No tenía pensado hacer un post sobre esto, pero teniendo en cuenta la alienación mental que está reinando desde la proclamación de Felipe VI como nuevo monarca no puedo hacer menos que dejar constancia de mi opinión. Una opinión que, como escéptico y crítico por naturaleza, pretende ofrecer un poco de luz en ese maremágnum de desinformación que parece aumentar a niveles realmente preocupantes. De hecho, tal ha sido su efecto que de pronto la gente parece haberse olvidado del verdadero papel que tiene un monarca y de su real influencia sobre las cosas.

Sinceramente, me resulta indignante a la par que vergonzoso esa masiva publicidad favorable a la corona que se ha producido antes, durante y después de su proclamación. Que si con Felipe VI van a solucionarse las cosas, que es un rey más preparado y más "social" al tener como esposa a una antigua periodista, que si le apretará las "tuercas" a Rajoy para que no asfixie tanto a los ciudadanos, etcétera, etcétera. Según mi modo de ver no son más que tópicos y "argumentos" (muy entre comillas) repetidos hasta el cansancio que carecen de todo fundamento, y es triste observar cómo cierta gente aún se cree que un rey que reina pero que no gobierna puede hacer algo ante las diversas reformas que vienen de Bruselas ¿Nos hemos vuelto tontos de repente o qué?. 

Un rey cuya autonomía y poder se encuentran muy limitados y recortados pudiendo incluso el parlamento, si lo considerase necesario, obligarle a tomar una decisión en contra de su voluntad no tiene mucho a lo que agarrarse. Nunca interviene en las decisiones del gobierno y no lo hará en un futuro más próximo o lejano puesto que el deber de un rey no es gobernar, sino """""reinar""""", lo que se traduce básicamente en quedar relegado a un simple árbitro que nunca pitará falta alguna. Ante todo, hay que recordar que el rey es un jefe de estado que se encuentra bajo el control del poder legislativo y ejecutivo, así que creer que puede "arreglar" las cosas de repente no solo es fantasioso, sino estúpido. 

Para todo aquel que crea o pretenda tragarse sin antes masticar las mentiras constantes que sueltan por la televisión únicamente quiero decirles una cosa: revisad las competencias que tiene un rey en una monarquía parlamentaria y, lo que no es menos importante, cuál ha sido su auténtico papel en la sociedad desde que se fundaron esta clase de "democracias" con un monarca inviolable a la cabeza. Esa falsa sensación de seguridad que muchos creen tener en una monarquía parlamentaria no es más que un absurdo mito, una muletilla que se viene diciendo desde años ha para justificar algo injustificable (y que no me vengan con lo del 23F y bla bla bla, que en este tema no es oro todo lo que reluce).

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