miércoles, 11 de junio de 2014

EL PSOE REPUBLICANO-MONÁRQUICO.

En el congreso se decidía hoy algo histórico a la vez que amañado: la aprobación de la Ley de abdicación del Rey Juan Carlos I. Como era de esperar, tanto el PP como el PSOE se han puesto de acuerdo para votar a favor mientras que los otros partidos minoritarios de escasa o nula representación se han abstenido o han votado en contra. Al final, un 85% ha decido perpetuar el viejo y descompuesto sistema de elegir en base a la sangre y no por la decisión del pueblo. Un pueblo que va a tener que tragarse sin remedio a otro rey que no ha sido legitimado por el mismo.

He de decir que cuando salió Rubalcaba diciendo que tiene preferencias republicanas pero que vota <<sí>>  a la abdicación del rey se me arquearon las cejas de un modo sin igual. El actual secretario general declaró, como excusándose, que hay que cambiar la constitución ejecutando todas las reformas posibles y que sus "inclinaciones" son perfectamente compatibles con la monarquía. Luego, para terminar de poner la cereza sobre el pastel, añadió que no se debía desperdiciar la oportunidad de "abrir" un nuevo tiempo, razón por la cual les avanzaba ya desde buen comienzo su inquebrantable lealtad a la Corona. Lo que yo pienso de todo esto es que si eres republicano no votas a favor de la monarquía, y eso es de una lógica aplastante. Aquí no hay matices de grises ni nada por el estilo, o eres republicano o monárquico, no hay vuelta de hoja.

Para resumir lo anteriormente dicho de un modo más claro, el discurso del señor Rubalcaba me pareció propio de un partido que ha perdido el norte desde hace tiempo. Un partido que continuamente está pactando con el gobierno actual para aprobar diversas leyes como la reforma del artículo 135 de la constitución donde se anteponía la deuda al bienestar ciudadano. Otro ejemplo más es lo que ha ocurrido ahora con esa piña que han hecho con el PP para perpetuar la monarquía en el tiempo, y créanme cuando les digo que no será la última vez que se traicionen a sí mismos como resultado de los intereses que reinen en el momento. Al final, si se analizan todas las decisiones que han ido tomando desde que se inició la crisis se termina formando un puzzle de imposible resolución, lo que deja en evidencia que ese "socialismo" del que tanto se enorgullecen es de cartón.

En resumidas cuentas, la impresión con la que me quedo es que su ideología es comparable a una veleta que gira en la dirección del viento: según lo que les convenga dirán una cosa u otra. De hecho, nunca he considerado que el PSOE sea un verdadero partido de izquierdas, sino uno tan de derechas como lo es el PP, el cual no tiene complejos a la hora de ejercer esa política represora que se olvida de las necesidades de la gente. Todo son palabras hermosas, valientes y excepcionalmente críticas cuando se es la oposición, pero a la hora de la verdad se cambian de chaqueta y empiezan a formar parte de esa política que tanto demonizaban cuando gobernaba el otro. Como veis, todo esto termina formando un absurdo círculo vicioso del cual difícilmente podremos salir si seguimos participando en un sistema que se halla amañado desde el principio.

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