martes, 6 de mayo de 2014

¿Cuál es el ser vivo más peligroso para el humano?


Con tan solo leer el título del post estoy seguro que a más de uno le habrán venido a la mente varios animales como el tiburón, el lobo, el león, el cocodrilo y demás bestias enormes que porten largos y afilados colmillos. A menudo caemos en el error de creer que la capacidad de aniquilación de un ser se mide por su tamaño, pero nada más alejado de la realidad. El verdadero peligro se halla comúnmente en los más pequeños, algo que sin duda lleva a la reflexión.

Por poneros un ejemplo, si obligáramos a pelear a un león africano con una serpiente potencialmente venenosa, el resultado estaría bien claro. El león, animal precavido por naturaleza, se tendría que ver en una situación de extremo estrés para meterse con algo tan peligroso que puede matarle de un solo mordisco. En este caso el tamaño no es una ventaja, sino un inconveniente. A más tamaño mayor blanco de ataque tiene el reptil para inyectarle el mortal veneno, así que si se diera el caso yo apostaría por que al final del día habría un león muerto y una serpiente descansando tranquilamente bajo la sombra de unos matorrales. Como se puede ver, lo que realmente importa son los accesorios de defensa o de ataque que posea el animal, y cuando éste no puede usar la fuerza bruta para salvar el pellejo suele desarrollar otros mecanismos que, con inmensa frecuencia, terminan siendo más letales que el violento zarpazo de una imponente bestia.

Cuando hablo del ser vivo más peligroso para nuestra especie me refiero al que más personas mata al año, y en cuanto a esto creo que no hay ningún género de duda sobre el campeón: el mosquito. Sí, como lo oís, este pequeño, diminuto e insignificante bichito es el responsable de más de 750.000 muertes todos los años. Porta múltiples y letales enfermedades como la malaria, el dengue, la fiebre amarilla o la encefalitis y es una amenaza para la mitad de la población mundial. También es el culpable de que se pierdan cosechas enteras, por lo que habría que sumarle además las muertes por hambruna que habrá causado a lo largo de miles de años. Parece mentira que algo que podemos aplastar con los dedos sea tan mortífero, pero así es.

En cuanto a los demás puestos del ranking, según la infografía difundida por Bill Gates encontramos en el segundo lugar a nuestra propia especie con 475.000 muertes cada año, seguidos por la serpiente (50.000 muertes), el perro (debido a la rabia, 25.000 muertes), la mosca tsé-tsé (enfermedad del sueño, 10.000 muertes) y en sexto lugar a la chinche, que causa la enfermedad de chagas (10.000 muertes).

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