lunes, 18 de noviembre de 2013

¿España se recupera?

Estas últimas semanas un mensaje supuestamente esperanzador se está convirtiendo en la frase del año: España se recupera. Son unas palabras que se repiten cientos de veces en las tertulias de televisión, pero desgraciadamente sin dar datos concretos del porqué o cómo lo hace. Los políticos del PP sacan pecho orgullosos de lo que creen que están logrando, y la ciudadanía, muy para desdicha de todos, se lo cree.
Aquí el problema es que las medias verdades tienden a sonar demasiado bien. Te cuentan la parte positiva eludiendo lo malo y, como la gente (por regla general) no se molesta en informarse un poco más sobre el tema, únicamente se quedan con la parte que les gusta oír. Ese es precisamente el problema que nos atañe en estos tiempos y la razón principal por la que un presidente de cierta comunidad autónoma, que es acusado de corrupción, vuelve a ser elegido. ¿A caso la inteligencia humana pierde fuelle?.

Si queremos saber en qué se basa la recuperación de un país podríamos decir que, a efectos básicos, en el PIB (producto interior bruto). Esto quiere decir que si el PIB aumenta, la economía del país en cuestión también lo hace, pero…. ¿de qué recuperación nos están hablando exactamente?. ¿A caso eso significa que se está creando empleo y que los salarios subirán dentro de poco?, desgraciadamente no.
El PIB es la suma de todo lo que un país produce en un año, es algo así como un examen en el que se determina si su economía pasa o no el aprobado. Sin embargo, debemos tener en cuenta que este concepto que muchos oímos sin saber realmente lo que es se basa en cuatro premisas fundamentales:
-          El consumo.
-          La inversión.
-          El gasto público.
-          Las exportaciones netas.
El consumo se refiere a lo que la ciudadanía compra, es decir, que si el número de parados aumenta, la gente que se encuentre sin trabajo consumirá muchísimo menos y el dinero que se gaste no será tan elevado como antes. Dicha situación provoca que, inevitablemente, el PIB disminuya y la economía del país empeore.
En la actualidad, el paro sigue aumentando y ya sobrepasa la friolera de las 6 millones de personas, de modo que ya me diréis qué consumo va a haber aquí.
Con inversión vamos a parar a lo que se gasta en infraestructuras, en abrir un negocio, etc. No son gastos corrientes puesto que lo que se pretende es obtener un beneficio a posteriori, y como ejemplo de ello podemos poner la construcción de carreteras o ferrocarriles. Obviamente, si uno emplea la lógica se dará cuenta de que si la inversión sube también lo hará el PIB, pero por desgracia todos sabemos que la inversión ha caído en picado desde que comenzó la crisis. Pueden haber ciertos repuntes, pero de escasa importancia.
El gasto público es lo que el estado invierte en educación, sanidad, investigaciones científicas, el sueldo de los funcionarios, etc. En este caso también obtenemos  resultados proporcionales, lo que se traduce en que si el estado invierte más en, por ejemplo,investigaciones científicas, eso puede traerle beneficios en un futuro más o menos próximo y el PIB aumentará.  No obstante, aquí tampoco salimos muy bien parados porque el sueldo que llega a nuestras casas es cada vez menor y, cómo no, la inversión en investigaciones científicas es casi nula.  Por otro lado, las pensiones, la educación y la sanidad también han sufrido el sablazo de los recortes, razón por la cual el PIB no supera la prueba.

A partir de aquí es donde nos topamos con el truco: Las exportaciones netas. Los políticos dicen que las exportaciones netas han aumentado y lo enarbolan como si de un triunfo sin precedentes se tratase, pero lo que no cuentan es que, si bien es cierto que las exportaciones han sufrido una subida, la razón de ello no es porque produzcamos mejor, sino porque lo hacemos más barato. Los sueldos de los trabajadores disminuyen y las condiciones empeoran, lo que se traduce indefectiblemente en un incremento de la diferencia de gasto y ventas. Además, otra cosa que se les olvida decir siempre es que las importaciones se han reducido bastante y que el nivel de pobreza ha aumentado un 20 y pico por cien mientras que la riqueza lo ha hecho un 13%. Es decir, que las diferencias de clases son cada vez mayores.
¿Es esta la recuperación que nos están vendiendo?.

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